miércoles, 6 de enero de 2016

Mi hermana me trollea

La matrioska


El karma me ha "premiado" con el típico regalo matrioska. Supongo que sabéis cual es: caja sobre envoltorio sobre caja sobre más envoltorio y así, sucesivamente, hasta dar con el regalo.

Me estaba bebiendo una cerveza mientras me comía, con todo el gusto del mundo, una lata de berberechos y patatas fritas de las de toda la vida. No recuerdo cómo vino al caso. Mi hermana aparece con una caja enorme, forrada en papel de regalo de la Fnac. "Es un regalo a medias con Carlos", me dice. 
Lo primero que me viene a la cabeza: "estos dos inútiles me han comprado una wii, con lo poco que me gustan esos cacharros del demonio". Porque claro, tanto mi hermana como mi novio son fans de nintendo y esas bazofias (si, bazofias).

Cojo la caja, noto que pesa muy muy poquito. Esto hace que me empiece a plantear la posibilidad de que me la estén pagando todas juntas. 
Empiezo a abrir.
 Una caja. 
La abro y me la encuentro llena de más papel de fnac PERO dentro hay una caja bastante más pequeña. 
La abro. 
Más puto papel. 
Rebusco y encuentro algo con forma de libro, pero tan ligero como un pinta uñas.
Lo abro y ¿qué me encuentro? MÁS PUTO PAPEL.

Y después esto.





lunes, 4 de enero de 2016

Otro día más

Malos despertares 


Le di los buenos días a Carlos e intenté dormirme. Pasaban ya las 7 de la mañana cuando por fin cogí el sueño. Tuve pesadillas, como casi cada noche. De hecho, es muy raro que yo tenga sueños agradables.

Me desperté entre las 2 y las 3 de la tarde, no lo se con exactitud por que tardé bastante en mirar el teléfono.
Tenía, como siempre, varias notificaciones de redes sociales. Ninguna de ellas era de quien yo quería que fueran. 

Empecé a encontrarme mareada, confusa. Empecé a llorar otra vez. Como cada noche, como cada mañana al levantarme de nuevo completamente sola sin nadie que me de un beso de buenos días. Como un nuevo día que se avecina gris, silencioso y vacío, como mi cuerpo. Recipiente vacío sin alma, sin ánimo ni vida, sin ganas de nada.

Me levanto de la cama horas después, tropezando con todo. Maldita visión la mía, borrosa y lejana, que no me permite ver los obstáculos aunque estén frente a mis narices. 
Me pongo las gafas y voy al baño.

Decido pintarme los labios para darle color a una boca que dudo ofrezca hoy una sonrisa.

domingo, 3 de enero de 2016

Pongámonos al día

Sobre cómo he llegado hasta aquí y lo difícil que va a ser salir

Mi biografía no trata precisamente de jardines plantados de rosas y jazmines, ni de viajes a lugares interesantes. Tampoco de negocios, visitas agradables ni momentos tiernos.

Más bien suele estar plagada de ratas que se disfrazan malamente y se creen dueñas de una vida, que a veces roban y otras tantas se inventan. También de problemas, de llantos y de muerte.

Al igual que los buenos momentos merecen ser recordados, los malos también deberían tener su lugar. Nos hacen ser más fuertes de corazón, más compasivos y se encargan de darnos algo muy importante: la capacidad de ser humildes.

Una serie de acontecimientos me han marcado de por vida.
Solo esta semana he descubierto todo lo siguiente:

-lo que supone una adicción a alguna droga y cómo hace cambiar físicamente a una persona.
-por muchos años que pasen, si alguien quiere sacar provecho de ti de alguna forma, encontrará la manera de ponerse en contacto contigo e intentará quedar bien.
-no es orgullo lo que me impide ir a visitar a mi familia, sino rencor y miedo.
-la desesperación solo conduce a pensamientos crueles y perjudiciales, que ponen en riesgo no solo mi salud sino también mi vida.
-la muerte de alguien con quien solo has hablado un par de veces puede dejarte trastornado.


Pueden parecer hechos totalmente lógicos y razonables hasta para un niño de 8 años. Para mi ha supuesto un shock descubrir cada una de ellas, sobre todo la última, que me hace llorar hasta el extremo de hacer que tenga fiebre.

Cómo superar cada "trauma", por ponerle un nombre, es algo que sólo yo puedo descubrir. Para ello necesitaré, seguramente, la ayuda de muchas personas. Mi principal problema es que no suelo decir abiertamente lo que pienso y siento, lo cual me hace explotar cada poco tiempo por la acumulación indebida de tanta MIERDA.

Tengo muchas ganas de escribir, pero tengo que estar relajada para que la pastilla me haga efecto y me ayude a dormir. 
Mañana será otro día de escribir, escribir, jugar y escribir.



HE VUELTO



Después de tantísimo tiempo teniendo esto olvidado, creo que va siendo hora de retomarlo.

Son muchas las cosas que han ido sucediendo con el paso de los días, meses y años. No tengo por qué hacer un memorándum de todas y cada una de ellas para completar tanto tiempo de abandono. PASO

Pero sí que intentaré volver a sentarme aquí delante y vomitar sobre el teclado las situaciones (dado que mi vida en sí misma es toda una Situación) acaecidas casi diariamente.
Ahora es cuando mi fuero interno se despolla él solito mientras murmura: "No te lo crees ni tú".